El relato de Jorge López Páez, “Doña Herlinda y su hijo”, fue publicado en el influyente suplemento “Sábado”, del diario Unomásuno en 1980. “Doña Herlinda y su hijo” alcanzó una amplia difusión por la aparición en un periódico de circulación nacional y, muy pronto, obtuvo el reconocimiento de su condición de clásico.

La gran proyección de la historia se debió a la película homónima que dirigió Jaime Humberto Hermosillo en 1985. El relato tuvo otras publicaciones; por ejemplo, en 1993 se publicó en el “Semanario Cultural de Novedades” y en el libro homónimo del FCE. La crítica académica se ha ocupado del cuento y la película como referentes claves de la cultura gay en el país.

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La historia es una divertida comedia narrada por Moncho sobre sus amores con Rodolfo, un pediatra. Sin embargo, la gran protagonista de la trama no es la pareja de tapatíos, sino doña Herlinda, la mamá de Rodolfo. Doña Herlinda, que representa a todas las madres mexicanas, es un personaje paródico formidable. López Páez construye, con singular ironía, una celestina que, al mismo tiempo que reproduce el machismo, garantiza la unión de la familia tradicional, con acuerdos tácitos de tolerancia velada a las relaciones entre Moncho y Rodolfo, siempre y cuando su hijo cumpla con la obligación y expectativas de casarse y ser padre. Todo queda en familia: hasta la aceptación de la jotería o la bisexualidad. La historia funciona estupendamente porque da en el clavo de las dinámicas de las relaciones de poder al interior de la familia mexicana. La ropa sucia se lava en casa.

Fuente: INEHRM