Activistas LGBTTTI+ de la Sociedad Háttér y Amnistía Hungría se manifestaron el jueves pasado frente a la sede del Parlamento de Hungría, donde colocaron un corazón inflable gigante con los colores del arcoíris como un acto de protesta ante la ley que entró en vigor el mismo día y que prohíbe la difusión de contenido relacionado a la diversidad sexual en las escuelas, la publicidad y los medios de comunicación.

Fotografía: MSN

Luca Dudits, portavoz de la Sociedad Háttér, expresó en entrevista para la agencia The Associated Press que consideran a la desobediencia civil como el único camino que les queda en sus esfuerzos por anular dicha ley. Por el contrario, el ultraconservador Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, insistió en que no retrocederá, al asegurar que la media busca "proteger" a la población de la "ideología de género".

"Los esfuerzos de Bruselas para que permitamos que los activistas LGBT + entren en las escuelas y jardines de infancia son en vano. No estamos dispuestos a hacer eso",  aseveró Orbán a medios de comunicación.
Fotografía: BBC. 

Desde la aprobación del proyecto legislativo en el Parlamento, medios internacionales han documentado el aumento a la persecución a las personas LGBTTTI+ en Hungría, al mismo tiempo que se ha elevado la presión internacional, especialmente desde la Unión Europea para imponer sanciones a Hungría por avalar iniciativas como ésta que atentan contra los Derechos Humanos de la población.

Fuentes: PinkNews, Expansión, Vanguardia.