En Países Bajos se abrió el debate en torno a este tema donde el primer ministro, Mark Rutte indicó que el o la heredera no deben renunciar al trono, solo se harían las modificaciones pertinentes para que se pudiera llevar a cabo el compromiso.

Fotografía: La Nación

Luego de que el exdiputado Peter Rehwinkel señalara en su libro Amalia, la llamada del deber, que si la heredera decide casarse con una mujer perdería el derecho al trono. Esta declaración es problemática ya que Amelia es una adolescente de 17 años que ha mantenido en privado su orientación sexual. En respuesta a esto, el primer ministro de los Países Bajos, Mark Rutte, estableció una postura a favor de los derechos LGBTTTI+ de los miembros de la familia real, ya que indicó que esto no afectaría ni les haría perder la línea de sucesión, solo se realizarían las modificaciones necesarias y en el caso de la línea de sucesión se contemplaría la adopción, donación de semen u óvulos o, en su caso, la gestación subrogada.

Fuente: Seis Franjas