Ayer, La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad una propuesta de ley que prohíbe las “terapias de conversión” (ECOSIG) y se propone castigar con 2 años de prisión y una multa de 30,000 euros a quienes las realicen.

Fotografía: El Confidencial

La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad una propuesta de ley que permite considerar como delito a las terapias de conversión que buscan modificar la orientación sexual de la población LGBTTTI+. En el texto se propone castigar con 2 años de prisión y una multa de 30,000 euros (715,579.70 pesos mexicanos) que podrían aumentar a 3 años de cárcel y 45,000 euros (1073369.55 pesos mexicanos) de multa si la víctima es menor. El proyecto está encabezado por la diputada Laurence Vanceunebrock, del partido mayoritario LREM, quien junto con su compañero Bastien Lachaud distinguieron tres categorías de “terapias”: las religiosas (abstinencia y exorcismos), las médicas (tratamientos hormonales, hipnosis y electrochoque) y las sociales (matrimonios heterosexuales forzosos).

Fuente: DW